viernes, 9 de diciembre de 2016

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Objetivo? Estado temporal? Filosofía de vida? Búsqueda atemporal si las hay. Qué hacer sino perseguir ese concepto maleable e intransferible como la felicidad. Pero, por qué debiéramos dejar de tratar de transmitirlo? Quizás no sepamos nada, excepto la falta de correlación entre la felicidad... Y la felicidad. O no? O la felicidad transitoria puede coincidir con el estado más que temporal? Importa resolver tal cuestión? O importa ser "feliz", de la forma que sea? Por qué, y para qué hacemos lo que hacemos? Me gustaría encontrar a alguien que "dude" acerca de la naturaleza misma de la psique de esta generación. Por qué nos preguntamos el por qué? No hay conclusión, no hay respuesta. Sólo hay lucha por ganarle a la indiferencia hacia la pregunta misma.

miércoles, 26 de octubre de 2016

El océano de la autorrealización

"La vida es rara."
"La vida es más simple de lo que muchos creen."

Ambas afirmaciones pueden ser verdad sin ser excluyentes, mas me pregunto acerca de cómo la vida es rara, o el por qué uno diría que es rara, junto a por qué sería simple.

Biológicamente nuestro análisis se remite a decir que no somos más que simples animales, y con ello nuestras construcciones mentales no son sino consecuencia de nuestros instintos de supervivencia, protección a nuestro hábitat y otros. Sin embargo, al expandir nuestro foco y considerar que somos algo más: seres sociales, en un contexto posmodernista, es entonces donde la complejidad se vuelve aparente.
Sentimos en base al instinto, explicitado en el lenguaje, y lo comunicamos entablando relaciones. La codificación de esos sentimientos en el lenguaje nos permite acercarnos a entender por qué hacemos lo que hacemos. Más aún, mi interpretación es que en uno de esos conceptos, uno de los más subjetivos en cuanto a qué encuadra, se halla el origen de la gran mayoría de nuestras acciones. Este sentimiento es la felicidad individual. Y para adelantar a qué me refiero con este concepto tan amplio, hablo de la felicidad individual vía la autorrealización.

Aquí entra uno de los puntos del típico debate de subjetividades, debido a que la felicidad no sólo es relativa e inmedible, sino también irreproducible de un ser a otro, siendo posible que el último no sienta esa felicidad. Esta cualidad de la felicidad es comparable con la del arte (otro concepto difuso a la hora de analizarlo), donde el mismo sólo se define como tal al hacer florecer una sensación única e individual en la persona que la percibe. En tal sentido, una "obra de arte", por más majestuosa que sea puede no despertar sentimiento en un individuo, y por tanto no ser arte para este (sin importar el origen de la obra); y alegóricamente una experiencia o una condición o situación de vida puede no causar felicidad en un individuo. Por esta razón es justificado el uso del término "" individualidad", como la construcción de nuestra personalidad que define qué sentiremos bajo un contexto dado.

Entonces, siendo la felicidad sujeta a la individualidad y por lo tanto subjetiva, existe una incertidumbre en cada uno de nosotros acerca de qué debemos hacer para encontrarla. En el mundo actual, capitalista, globalizado y hasta categorizado, nuestro abanico de posibilidades es virtualmente infinito. Es entonces donde otro de nuestros instintos brota de la superficie, la propensión a copiar, a seguir, a notar y despertar curiosidad sobre las actividades que nuestros pares hacen, sobre todo si comparten relación con nosotros, como si siguiéramos a una manada que nos sentimos parte en sus (nuestros) rituales.

Copiamos, y hacemos nuestros, varios tipos de experiencias, de por sí descubriendo tratos de nuestra personalidad que no sabíamos que teníamos. Quizás al recibir una guitarra te abrís y disfrutas de la música, quizás te dan una pelota o una raqueta y disfrutas del deporte, como así uno puede disfrutar del amor, de los viajes, de las actividades sociales, artísticas, y miles de otras. Pero el disfrute no es la felicidad, es meramente un estado transitorio, donde al terminar la actividad el sentimiento está condenado a desvanecerse. El partido dura una hora, la música una canción, y así con el resto. Sin embargo, es aquí donde se introduce el sentimiento de autorrealización, cuando luego de una actividad que disfrutás, sentís un motor que impulsa otras sensaciones: Ansiedad por repetir la actividad, belleza ligada con la actividad de alguna forma, éxtasis, y más. Ese motor es el de la autorrealización, elemento común en todas las actividades que conllevan a la eventual, verdadera felicidad del ser humano.

La autorrealización es individual, partiendo tanto de una actividad social (incluso romántica) como no. Es lo que muchos llaman felicidad, y lo que otros confunden con disfrute transitorio. Y toda actividad que hacemos se ve ligada con la búsqueda de la autorrealización.
Siendo la felicidad, y por lo tanto lo que nos causa autorrealización, algo relativo, es entonces donde se encuentra la causa de por qué hacemos lo que hacemos, acción por acción, donde haya una decisión por tomar.

Si realizamos una actividad por el disfrute o goce que nos da, inconscientemente buscamos autorrealización mediante la extensión del goce en nuestras vidas, considerando que una proporción mayor de goce será un factor en nuestra felicidad como individuos. Ejemplo típico es una competencia individual, donde realizás la actividad para autorrealizarte mediante la sensación de mejora y también de ganar a otro si es con contrincante. Así, esto se cumplirá en actividades individuales o grupales, con la condición de que parta del goce individual. Un ejemplo, es que te inviten a un evento grupal, como un partido de fútbol, y elijas ir porque lo disfrutás.

Luego, entra el caso de enmascarar la autorrealización bajo actividades que son en teoría altruistas. Aún cuando uno hace una acción para contribuir al bien o la felicidad del otro, esto también parte de una autorrealización escondida de forma subconsciente. Es aquí donde es más fácil entender el ejemplo si se recuerda de que hablamos de la autorrealización, y no del goce, ya que hay actividades en esencia extremas como sacrificarse por una causa o un ser externo, que no ofrecen ningún goce a primera vista. Estas actividades y/o acciones igualmente partirán de nuestros ideales, los cuales al seguirlos lo haremos en la búsqueda de la autorrealización. Esto también se ve en el ejemplo de las acciones basadas en el amor, donde haya o no una devolución de los sentimientos en acciones sensibles, se buscará una autorrealización mediante la búsqueda de la felicidad de la persona amada, sea amor romántico o platónico, o el amor a la familia.


Mi primera conclusión, es que todas las actividades que el hombre realiza, por más rodeadas de aristas y complejas que sean, parten de la fuente de la búsqueda de la autorrealización. Ese es el por qué de que la vida es simple: la vida se basa, según el ser humano, en buscar la autorrealización. Incluso al querer dejar un legado, como por ejemplo un mundo más ecológico para generaciones posteriores, partirá de una visión y quizás de un ideal, que al intentar realizarlo o llegar hacia él conducirá a un sentimiento de autorrealización.

Mi segunda conclusión será que la vida es rara, ya que al buscar la autorrealización esta se verá emparentada con la ardua tarea del conocimiento de uno mismo y su rol en el mundo. De una forma u otra, el conocernos es inteligencia que utilizamos hacia nuestro objetivo hacia la autorrealización; decir que sí o que no para hacer una actividad es elegir el camino del autodescubrimiento, y luego del camino no linear que nos lleva al mismo océano que nosotros como ríos aspiramos, el océano de la autorrealización. Y así uno puede encontrar miles de personas con distintas visiones del tema - al fin y al cabo, este escrito es yo corporizando mi deseo de encontrar la fuente de la felicidad, la cual es en teoría la autorrealización. Por ello, reitero, la vida es rara.

lunes, 24 de octubre de 2016

Mi rincón abierto

Siglo XXI. Occidente. Latinoamérica. Ciudad. Zona residencial.

20-30 años. Hombre. Con ideas, ideologías, maneras de pensar características, y una constante curiosidad por la verdad misma, y lo que hay detrás de ella.

Cuánto más de contexto hace falta para que leas, eso vos lo sabrás. Hasta lo que sé, o estarás leyendo esto a las 2 am un domingo, o simplemente viste algo que atrajo tu vista. En realidad, ese soy yo proyectando en vos, un recurso ampliamente usado para evitar confrontar la vulnerabilidad misma de exponerse frente a otro.

La incertidumbre de leer pensamientos críticos en el blog de otro es la misma que la del escritor al postearlos - No sabes qué esperar de la otra punta de esta relación transitoria y para nada insípida. Entonces, analizando tu rol y el mío, debo decirte el qué y el cómo.

Este es un espacio creado para la reflexión y el análisis, de conceptos presentes en nuestra vida. Pueden ser sensaciones, eventos, elementos en nuestra sociedad, sin restricciones. Hoy en día pienso que formamos parte de una tendencia social a reflexionar menos y sentir más, y francamente me siento alienado al intentar ver qué hay detrás de lo que nuestros ojos ven y nuestros oídos escuchan. Y sé que no soy el único que piensa de esta forma, por lo cual tengo certeza que habrá gente a la que estas palabras les pinche un poco las neuronas y les incite al pensamiento desde los ojos de otro.

Debo tempranamente aclarar, en estas palabras, que siendo este mi rincón abierto, no escaparé mostrar mis sentimientos, al contrastar las ideas con la realidad. Sería un caso de temprana hipocrecía, luego de mencionar a la vulnerabilidad. Al fin y al cabo, ¿qué puede haber más dulce que sentir algo y poder decirlo, y por qué no gritarlo, si la situación lo amerita?

Termino esta breve introducción, con muchas dudas, pero seguro que la vida me llevó a hacer esto con alguna razón. Y a vos a leer esto también. Abro las puertas a quien quiera comentar algo en mis notas. Hasta entonces.