martes, 25 de julio de 2017

Puzzle

Otoños, inviernos, días y noches
Nos contemplan al marcar una órbita
Que ignoramos, absortos en una realidad
Forjada bajo sueños que nunca soñamos
No por deseo sino por desesperanza
Y que hoy nos enseñan que la realidad es irreal
El futuro es incierto
Las piezas encastran
Y un libro se escribe.

La mente, directora de orquesta
El corazón, caballo de carreta
Ambos en aparente armonía fueron embestidos
Por el rayo del destino, cráter inconciliable
Que abrió las puertas del sentir
Dejando a su lado daños colaterales
Grietas donde el agua de lluvia penetra y los rayos secan
Las nubes lloran
El sol ilumina
El director de orquesta se queda varado
Y el caballo corre libre, sin sogas que lo tiren
Sin caminos que lo desvíen
Haciéndose paso por la pradera
Y marcando a su lado un nuevo sendero.

Quién hubiera dicho que el alma fuera tan fugaz
En mostrarse como es y decir "Aquí estoy"
Al sentirse atraída
Por formas aparentemente distintas;
Como si la Física fuera un ícono de la mentira
Los polos iguales se atraen
Y se quedan así, como un epicentro de locura
Amenazando barrer la soledad
Destruyendo los pilares que sostienen la gelidez de tu rostro
Dando lugar a la belleza pura que el narrador observa
Enamorándose.


martes, 28 de marzo de 2017

Llave a ningún lugar

Se despierta, y se encuentra mirándose hacia dentro suyo, sin ningún contacto directo con la realidad, pero consciente de su realidad fuera de este sueño.

Se encuentra nadando en el infinito, sabiendo que para despertar, debe entender el por qué. Hay algo que debe resolver en este océano.

Ahogado en una niebla de ideas, juicios, inhibiciones, preconcepciones, fallas, traumas, miedos, realidades.

La misma capacidad de adaptarse niega a adaptarse a lo que él mismo se diría, si el reflejo del agua le hablara.

Mira alrededor y ve una realidad distinta a la que puede tocar, la que puede escuchar, la que puede sentir, y sobre todo, la que puede comunicar y hasta expresar.

Su mismo instinto de supervivencia intenta convencerlo de diferentes cursos de acción. De alguna forma, él mismo debe darse cuenta cuán atrás debe ir en el hilo de las causalidades para encontrar la forma de resolver, el elegir la forma de resolver su alienación.

Piensa en que debe elegir de otro modo sus palabras. No. Más atrás.
¿O saber qué decir, cómo decirlo, buscar la manera de...? Está yendo en círculos.

La inhibición y el miedo busca frenarlo, convencerlo que este procedimiento no vale la pena. Debe permanecer estoico. Busca coraje, sin dejar que el mismo lo ciegue de la búsqueda de su verdad.

Nota que tiene un problema de comunicación. Recuerda haber repetido las palabras. Inhibición. Alienación. Siente que de a ratos habla otro idioma, mientras sus pares se desenvuelven en la superficie del océano. Energías van y vienen, adjuntas en el lenguaje mismo, expresando más que lo que cualquier diccionario te dirá. Palabras en un cierto orden, se adicionan con una mirada, un pequeño movimiento, una inclinación, un agregado de energía de aquel idioma imperceptible. Son los dientes de una llave, una llave a la cual él no tiene acceso.

Encerrado en sus propios pensamientos, convencido que los pensamientos mismos lo sacarían de este no-apuro. Se distrae describiendo, cuando en realidad debería estar actuando. Rápidamente su diálogo interno rechaza esa idea de actuar, luego comprender. Comprendo, ergo existo.
Su mente hace brazadas a la niebla misma que lo envuelve, intentando ver hacia adelante, y ni siquiera puede escribir el siguiente párrafo. Sus mismas construcciones mentales, la misma agua de este océano lo inunda más.

Por hoy, él no puede salir de este polígono vicioso.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Untitled

Objetivo? Estado temporal? Filosofía de vida? Búsqueda atemporal si las hay. Qué hacer sino perseguir ese concepto maleable e intransferible como la felicidad. Pero, por qué debiéramos dejar de tratar de transmitirlo? Quizás no sepamos nada, excepto la falta de correlación entre la felicidad... Y la felicidad. O no? O la felicidad transitoria puede coincidir con el estado más que temporal? Importa resolver tal cuestión? O importa ser "feliz", de la forma que sea? Por qué, y para qué hacemos lo que hacemos? Me gustaría encontrar a alguien que "dude" acerca de la naturaleza misma de la psique de esta generación. Por qué nos preguntamos el por qué? No hay conclusión, no hay respuesta. Sólo hay lucha por ganarle a la indiferencia hacia la pregunta misma.

miércoles, 26 de octubre de 2016

El océano de la autorrealización

"La vida es rara."
"La vida es más simple de lo que muchos creen."

Ambas afirmaciones pueden ser verdad sin ser excluyentes, mas me pregunto acerca de cómo la vida es rara, o el por qué uno diría que es rara, junto a por qué sería simple.

Biológicamente nuestro análisis se remite a decir que no somos más que simples animales, y con ello nuestras construcciones mentales no son sino consecuencia de nuestros instintos de supervivencia, protección a nuestro hábitat y otros. Sin embargo, al expandir nuestro foco y considerar que somos algo más: seres sociales, en un contexto posmodernista, es entonces donde la complejidad se vuelve aparente.
Sentimos en base al instinto, explicitado en el lenguaje, y lo comunicamos entablando relaciones. La codificación de esos sentimientos en el lenguaje nos permite acercarnos a entender por qué hacemos lo que hacemos. Más aún, mi interpretación es que en uno de esos conceptos, uno de los más subjetivos en cuanto a qué encuadra, se halla el origen de la gran mayoría de nuestras acciones. Este sentimiento es la felicidad individual. Y para adelantar a qué me refiero con este concepto tan amplio, hablo de la felicidad individual vía la autorrealización.

Aquí entra uno de los puntos del típico debate de subjetividades, debido a que la felicidad no sólo es relativa e inmedible, sino también irreproducible de un ser a otro, siendo posible que el último no sienta esa felicidad. Esta cualidad de la felicidad es comparable con la del arte (otro concepto difuso a la hora de analizarlo), donde el mismo sólo se define como tal al hacer florecer una sensación única e individual en la persona que la percibe. En tal sentido, una "obra de arte", por más majestuosa que sea puede no despertar sentimiento en un individuo, y por tanto no ser arte para este (sin importar el origen de la obra); y alegóricamente una experiencia o una condición o situación de vida puede no causar felicidad en un individuo. Por esta razón es justificado el uso del término "" individualidad", como la construcción de nuestra personalidad que define qué sentiremos bajo un contexto dado.

Entonces, siendo la felicidad sujeta a la individualidad y por lo tanto subjetiva, existe una incertidumbre en cada uno de nosotros acerca de qué debemos hacer para encontrarla. En el mundo actual, capitalista, globalizado y hasta categorizado, nuestro abanico de posibilidades es virtualmente infinito. Es entonces donde otro de nuestros instintos brota de la superficie, la propensión a copiar, a seguir, a notar y despertar curiosidad sobre las actividades que nuestros pares hacen, sobre todo si comparten relación con nosotros, como si siguiéramos a una manada que nos sentimos parte en sus (nuestros) rituales.

Copiamos, y hacemos nuestros, varios tipos de experiencias, de por sí descubriendo tratos de nuestra personalidad que no sabíamos que teníamos. Quizás al recibir una guitarra te abrís y disfrutas de la música, quizás te dan una pelota o una raqueta y disfrutas del deporte, como así uno puede disfrutar del amor, de los viajes, de las actividades sociales, artísticas, y miles de otras. Pero el disfrute no es la felicidad, es meramente un estado transitorio, donde al terminar la actividad el sentimiento está condenado a desvanecerse. El partido dura una hora, la música una canción, y así con el resto. Sin embargo, es aquí donde se introduce el sentimiento de autorrealización, cuando luego de una actividad que disfrutás, sentís un motor que impulsa otras sensaciones: Ansiedad por repetir la actividad, belleza ligada con la actividad de alguna forma, éxtasis, y más. Ese motor es el de la autorrealización, elemento común en todas las actividades que conllevan a la eventual, verdadera felicidad del ser humano.

La autorrealización es individual, partiendo tanto de una actividad social (incluso romántica) como no. Es lo que muchos llaman felicidad, y lo que otros confunden con disfrute transitorio. Y toda actividad que hacemos se ve ligada con la búsqueda de la autorrealización.
Siendo la felicidad, y por lo tanto lo que nos causa autorrealización, algo relativo, es entonces donde se encuentra la causa de por qué hacemos lo que hacemos, acción por acción, donde haya una decisión por tomar.

Si realizamos una actividad por el disfrute o goce que nos da, inconscientemente buscamos autorrealización mediante la extensión del goce en nuestras vidas, considerando que una proporción mayor de goce será un factor en nuestra felicidad como individuos. Ejemplo típico es una competencia individual, donde realizás la actividad para autorrealizarte mediante la sensación de mejora y también de ganar a otro si es con contrincante. Así, esto se cumplirá en actividades individuales o grupales, con la condición de que parta del goce individual. Un ejemplo, es que te inviten a un evento grupal, como un partido de fútbol, y elijas ir porque lo disfrutás.

Luego, entra el caso de enmascarar la autorrealización bajo actividades que son en teoría altruistas. Aún cuando uno hace una acción para contribuir al bien o la felicidad del otro, esto también parte de una autorrealización escondida de forma subconsciente. Es aquí donde es más fácil entender el ejemplo si se recuerda de que hablamos de la autorrealización, y no del goce, ya que hay actividades en esencia extremas como sacrificarse por una causa o un ser externo, que no ofrecen ningún goce a primera vista. Estas actividades y/o acciones igualmente partirán de nuestros ideales, los cuales al seguirlos lo haremos en la búsqueda de la autorrealización. Esto también se ve en el ejemplo de las acciones basadas en el amor, donde haya o no una devolución de los sentimientos en acciones sensibles, se buscará una autorrealización mediante la búsqueda de la felicidad de la persona amada, sea amor romántico o platónico, o el amor a la familia.


Mi primera conclusión, es que todas las actividades que el hombre realiza, por más rodeadas de aristas y complejas que sean, parten de la fuente de la búsqueda de la autorrealización. Ese es el por qué de que la vida es simple: la vida se basa, según el ser humano, en buscar la autorrealización. Incluso al querer dejar un legado, como por ejemplo un mundo más ecológico para generaciones posteriores, partirá de una visión y quizás de un ideal, que al intentar realizarlo o llegar hacia él conducirá a un sentimiento de autorrealización.

Mi segunda conclusión será que la vida es rara, ya que al buscar la autorrealización esta se verá emparentada con la ardua tarea del conocimiento de uno mismo y su rol en el mundo. De una forma u otra, el conocernos es inteligencia que utilizamos hacia nuestro objetivo hacia la autorrealización; decir que sí o que no para hacer una actividad es elegir el camino del autodescubrimiento, y luego del camino no linear que nos lleva al mismo océano que nosotros como ríos aspiramos, el océano de la autorrealización. Y así uno puede encontrar miles de personas con distintas visiones del tema - al fin y al cabo, este escrito es yo corporizando mi deseo de encontrar la fuente de la felicidad, la cual es en teoría la autorrealización. Por ello, reitero, la vida es rara.